El ministro Guillermo Alfonso Jaramillo lanzĂł una fuerte advertencia a las EPS que adeudan miles de millones a hospitales y clĂnicas. El Gobierno asegura que los recursos ya fueron girados, pero que las entidades no estĂĄn cumpliendo con los pagos.
âïž UltimĂĄtum a las EPS: pagar o desaparecer
Durante una reciente declaraciĂłn, el ministro de Salud advirtiĂł que las EPS que no paguen sus deudas serĂĄn liquidadas. SegĂșn Jaramillo, el Gobierno ya ha girado los recursos del mes de octubre tanto para el rĂ©gimen contributivo como para el subsidiado, pero los hospitales siguen sin recibir el dinero.
âEl Estado cumpliĂł con los giros. Si las EPS no pagan, las liquidamos y entramos nosotros a hacerlo directamenteâ, afirmĂł el ministro.
El funcionario asegurĂł que ya existe una cuenta especial de atenciĂłn primaria que permite transferir recursos directamente a los hospitales, sin pasar por intermediarios.

đ Deudas por mĂĄs de 29 billones: una crisis que ahoga al sistema
El Ministerio de Salud estima que las EPS deben mĂĄs de 29 billones de pesos a la red hospitalaria. Esta situaciĂłn ha dejado a numerosos hospitales al borde del cierre y a sus gerentes recorriendo el paĂs para suplicar pagos atrasados.
El ministro calificĂł la situaciĂłn como âindigna e insostenibleâ, señalando que el dinero del sistema sĂ estĂĄ fluyendo, pero no llega a quienes realmente prestan los servicios.

đ§© Un modelo en jaque: el fin de la intermediaciĂłn
El pronunciamiento de Jaramillo no es aislado. Representa un golpe directo al modelo actual de intermediaciĂłn en salud, donde las EPS actĂșan como administradoras de los recursos del Estado.
Durante años, este modelo ha sido cuestionado por su falta de transparencia, sus retrasos en pagos y los altos costos administrativos. El Gobierno actual busca reducir o eliminar esa intermediación, fortaleciendo el control estatal directo sobre los recursos.

â ïž Los riesgos de una liquidaciĂłn masiva
Aunque la propuesta busca proteger a los hospitales, liquidar EPS no es una tarea sencilla. ImplicarĂa:
- đ§Ÿ Reubicar millones de afiliados sin interrumpir su atenciĂłn.
- đ° Asumir desde el Estado los pagos y contratos vigentes.
- đ”ïžââïž Evitar nuevos focos de corrupciĂłn o burocracia.
AdemĂĄs, las EPS podrĂan demandar al Estado, alegando que los retrasos o los dĂ©ficits se deben a la falta de actualizaciĂłn de las tarifas que reciben por afiliado (UPC).

đ Entre la verdad y la estrategia polĂtica
El tono desafiante del ministro tiene tambiĂ©n un componente polĂtico: busca presionar a las EPS y al Congreso para acelerar los cambios estructurales que impulsa el Gobierno.
El mensaje conecta con el descontento ciudadano frente a un sistema donde la plata se pierde en el camino, los hospitales se endeudan y los pacientes enfrentan esperas interminables.

đ©ș ConclusiĂłn: una advertencia que marca un punto de quiebre
La frase âpagan o las liquidamosâ resume mĂĄs que una amenaza: es un sĂntoma del agotamiento de un sistema que ha dejado de funcionar como deberĂa.
Las EPS estĂĄn en deuda no solo con los hospitales, sino con la confianza pĂșblica. Sin embargo, reemplazarlas sin una estructura sĂłlida podrĂa empeorar temporalmente la atenciĂłn y generar caos administrativo.
En cualquier escenario, el mensaje del ministro deja claro que la salud en Colombia estĂĄ al lĂmite: si no se corrigen las fallas del modelo, el colapso podrĂa ser inevitable.