El Gobierno colombiano, tras la suspensiĂłn provisional del decreto original que establecĂa un aumento del salario mĂnimo del 23,7 % para 2026, trabaja en un nuevo decreto transitorio que deberá cumplir con los criterios legales exigidos por la Corte (como inflaciĂłn, productividad y crecimiento econĂłmico) y asĂ evitar que vuelva a ser suspendido.
👉 Este nuevo decreto estarĂa listo en los plazos ordenados por el Consejo de Estado (8 dĂas tras la suspensiĂłn) y mantendrĂa prácticamente el mismo aumento decretado originalmente, por lo que el salario mĂnimo total (incluido el auxilio de transporte) seguirĂa ubicándose en torno a $2 000 000 mensuales en 2026.

💼 ¿Cuál es el “incentivo” para las empresas?
Aunque el salario mĂnimo en sĂ no tiene incentivos directos para las empresas (las obliga a pagar ese monto), la discusiĂłn sobre el decreto transitorio incluyĂł acuerdos y medidas complementarias para aliviar la carga empresarial:
đź§ľ 1. Consenso entre Gobierno, empresarios y trabajadores
- En la reuniĂłn de la ComisiĂłn de ConcertaciĂłn se expresĂł una posiciĂłn mayoritaria entre Gobierno, empresarios y sindicatos para mantener el aumento del 23,7 %, lo que da seguridad jurĂdica a las empresas de que este será el valor final.
- Esta estabilidad evita incertidumbres y ajustes distintos a último momento, lo que puede considerarse un “incentivo indirecto” porque permite a las empresas planear presupuestos de nómina a futuro con claridad.
đź’ˇ 2. Programas de apoyo especĂficos a empresas
Aunque el decreto del salario mĂnimo no incluye un subsidio directo —que serĂa, por ejemplo, un descuento fiscal o exenciĂłn— sĂ se están articulando programas de apoyo que operan en distintas jurisdicciones:
- Subsidios municipales para ayudar a micro y pequeñas empresas a cubrir los costos adicionales por el salario mĂnimo (por ejemplo en Bogotá se lanzĂł un programa con subsidios de hasta varios cientos de miles de pesos por trabajador para ese fin).
- Diálogo entre gremios y Gobierno para generar consensos y propuestas que eviten efectos indeseados como despidos o exceso de informalidad.
Estos apoyos no están directamente en el decreto, pero forman parte del entorno normativo y de polĂtica pĂşblica que acompaña el cambio del salario mĂnimo, y pueden aliviar la carga salarial para empresas más pequeñas o vulnerables financieramente.

📌 Por qué esto importa para las empresas
⚖️ El principal reto para las empresas es que la obligaciĂłn de pagar un salario mĂnimo más alto incrementa el costo laboral total, lo que puede afectar especialmente a micro, pequeñas y medianas empresas si no existe un respaldo o programas de acompañamiento financiero.
📊 Tener un decreto transitorio claro y consensuado reduce riesgos de cambios intempestivos y permite que:
- Las empresas planifiquen mejor su nĂłmina y gastos laborales.
- Se eviten litigios o sanciones por aplicaciĂłn incorrecta del salario mĂnimo.
- Se desarrollen incentivos (como subsidios o programas municipales) para facilitar el cumplimiento sin poner en peligro la sostenibilidad de las unidades productivas.
AsĂ, el incentivo no viene tanto como una exenciĂłn fiscal en el decreto, sino como seguridad, estabilidad y apoyo complementario que reducen el impacto adverso para el empleo formal.