El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) desplegó un megaoperativo simultáneo en 123 cárceles del país, en respuesta a múltiples atentados contra sus funcionarios. Se incautaron drogas, armas, celulares y dinero en efectivo, según reportes oficiales.
🏛️ Motivo del operativo
La acción fue ordenada como respuesta directa a una ola de ataques sicariales contra dragoneantes y funcionarios penitenciarios. En días recientes se registraron homicidios y agresiones en varias cárceles del país, lo que motivó la intervención masiva para recuperar el control y prevenir nuevos hechos.
🔎 Desarrollo del operativo
- El operativo comenzó alrededor de las 5:00 a.m. y se extendió hasta cerca de las 10:00 a.m.
- Se intervinieron 134 pabellones en total.
- Fueron requisadas cerca de 21.000 personas privadas de libertad durante la jornada.
- Participaron 3.591 funcionarios del Cuerpo de Custodia y Vigilancia y del Comando de Reacción Inmediata (CRI).

📊 Lo que encontraron
Los resultados preliminares del operativo revelan una cantidad significativa de elementos prohibidos:
| Tipo de hallazgo | Cantidad estimada |
|---|---|
| Celulares | 828 |
| Accesorios de telefonía | 2.528 |
| Estupefacientes | ~ 11.026 gramos |
| Licor artesanal | 1.790 litros |
| Armas blancas | 839 unidades |
| Dinero en efectivo | $4.233.200 COP |
Además, varios objetos estaban ocultos en techos, muros, colchones y estructuras internas de los pabellones.
🛡️ Reacción institucional
El director general del INPEC, teniente coronel Daniel Fernando Gutiérrez Rojas, supervisó personalmente la operación desde Cali y aseguró que la intervención es “una respuesta firme y coordinada frente a los lamentables hechos que han afectado a nuestros funcionarios”.
También se aplicaron medidas de control adicional, como la suspensión temporal de las visitas en algunas cárceles y la coordinación con fuerzas armadas para garantizar la seguridad del personal penitenciario.
⚠️ Riesgos, desafíos y efecto esperados
- La intervención expone la magnitud del control interno de organizaciones criminales dentro de las cárceles, así como la facilidad para introducir objetos prohibidos.
- Requiere labores continuas de seguimiento: custodia, control, inteligencia interna y sanciones disciplinarias.
- Podría generar reacciones violentas o desestabilización momentánea en algunos centros penitenciarios.
- También se ejerce presión política e institucional para fortalecer protocolos de seguridad y sancionar a responsables.