En los próximos meses, los colombianos verán un aumento en sus facturas de gas, lo que significará un impacto significativo en los presupuestos de los hogares. La preocupación en el sector energético está en alza, con gremios y empresas alertando sobre un posible desabastecimiento de gas en los próximos años.
La situación se ha visto agravada por la decisión del Gobierno de no firmar nuevos contratos de exploración y explotación de petróleo y gas, poniendo en riesgo la soberanía energética del país. En respuesta, Naturgas ha instado al gobierno del presidente Gustavo Petro a tomar medidas inmediatas para evitar un desabastecimiento, sugiriendo aumentar la importación de gas y mejorar los procesos de regasificación.
Recientemente, el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, anunció que el precio del gas inevitablemente subirá. Ante esto, el Gobierno deberá implementar subsidios y otras medidas para mitigar el impacto en los consumidores.
Entre las opciones bajo consideración está la importación de gas natural de PDVSA, en línea con un contrato existente desde 2007 entre la empresa venezolana y Ecopetrol. Sin embargo, los costos asociados a esta importación representan un desafío inminente que los colombianos deberán enfrentar.