Maduro asegura que Venezuela ya tiene gas listo para enviar a Colombia, pero expertos alertan sobre sanciones, costos elevados y una posible dependencia energética.
Venezuela asegura tener gas listo para Colombia
El presidente Nicolás Maduro afirmó que el primer envío de gas hacia Colombia ya está “en la frontera” y que solo faltan algunos ajustes técnicos y económicos para que la exportación se concrete. El anuncio llega en medio de una etapa de acercamientos entre ambos gobiernos y de la creación de una zona económica binacional orientada a impulsar comercio e inversiones energéticas.
Desde el Gobierno colombiano, el Ministerio de Minas y Energía ha presentado esta opción como una alternativa para diversificar la matriz energética y reforzar la seguridad de abastecimiento.
Los riesgos que encenderían las alarmas en Colombia
1. Posibles sanciones internacionales
Importar gas desde Venezuela implica navegar un escenario complejo: empresas estatales venezolanas y varios de sus actores están bajo sanciones internacionales. Esto podría exponer a compañías colombianas a eventuales restricciones o limitaciones al entrar en acuerdos comerciales.
2. Dependencia energética estratégica
Un abastecimiento desde Venezuela podría generar una dependencia que, en caso de inestabilidad política o dificultades de producción, afectaría el suministro nacional. La confiabilidad a largo plazo es una de las principales preocupaciones.
3. Sobrecostos operativos
Reactivar tuberías, adecuar infraestructura y coordinar transportes puede resultar en costos elevados. Algunos especialistas consideran que el precio final del gas importado podría ser superior al del gas ya producido en Colombia, generando presiones sobre el mercado y los consumidores.
4. Incertidumbre técnica
Aunque el anuncio suena contundente, persisten dudas sobre si Venezuela cuenta realmente con la infraestructura y el flujo continuo necesarios para exportar gas con constancia. Los “ajustes técnicos y económicos” mencionados indican que la logística aún no está completamente lista.
5. Implicaciones políticas
Un acuerdo energético de esta magnitud también tiene un componente político. Para algunos sectores, estrechar vínculos energéticos podría fortalecer al régimen venezolano y generar tensiones internas en Colombia.
6. Riesgos para la industria nacional
Empresas colombianas temen que el gas importado pueda desplazar la producción nacional o modificar las prioridades del mercado, afectando inversiones y operaciones internas.
¿Qué debería considerar Colombia ahora?
Para avanzar sin riesgos excesivos, el país necesita:
- Establecer contratos blindados legalmente.
- Garantizar que no entren en conflicto con sanciones internacionales.
- Evitar una dependencia energética que comprometa la autonomía.
- Supervisar cada etapa técnica para impedir sobrecostos o fallas operativas.