El sistema de salud en cuidados intensivos: las quejas de los usuarios se disparan un 30%

La crisis en la prestación de servicios de salud en Colombia ha alcanzado un nuevo pico. Según el más reciente reporte de la Superintendencia Nacional de Salud, las reclamaciones de los usuarios aumentaron un 30% en comparación con el año anterior. La falta de oportunidad en citas, la demora en la entrega de medicamentos y las barreras administrativas son los principales detonantes de este malestar ciudadano.

Para miles de colombianos, pedir una cita médica o reclamar un medicamento se ha convertido en una carrera de obstáculos. Lo que antes eran casos aislados, hoy parece ser una tendencia al alza. En el último año, las quejas en el sistema de salud en Colombia crecieron de manera alarmante, dejando en evidencia las grietas de un modelo que lucha por mantenerse a flote en medio de una transición institucional.

El reporte de la Supersalud no miente: un incremento del 30% en las PQR (Peticiones, Quejas y Reclamos) refleja que la paciencia de los pacientes se está agotando. No se trata solo de números; son historias de personas que ven cómo su bienestar depende de un trámite administrativo que nunca llega.

¿Cuáles son las EPS que lideran el descontento?

Aunque el problema es generalizado, el informe pone la lupa sobre entidades específicas que, por su volumen de afiliados o deficiencias operativas, concentran la mayoría de los reportes. Entre las EPS con más reclamaciones por cada 10.000 usuarios se encuentran:

  • Nueva EPS: Al ser la más grande del país, enfrenta un reto logístico inmenso que se ha traducido en demoras para cirugías y especialistas.
  • Sanitas: A pesar de haber sido históricamente bien calificada, los usuarios reportan un deterioro en los canales de atención y la entrega de fórmulas médicas.
  • Sura: Registra un aumento inusual en las quejas relacionadas con la autorización de servicios de alta complejidad.

Otras entidades como Saviasalud y Emssanar también aparecen en el radar de las autoridades, especialmente en regiones donde la red de hospitales es más limitada.

Los tres «pecados capitales» del servicio

El análisis de los datos permite identificar por qué los colombianos están tan molestos. No se trata solo de mala atención en ventanilla; los problemas son estructurales:

  1. Falta de oportunidad: Esperar meses por una cita con un especialista o para una cirugía programada.
  2. Entrega incompleta de medicamentos: Los pacientes deben volver varias veces o comprar de su bolsillo lo que la EPS debería garantizar.
  3. Barreras administrativas: El exceso de «papeleo» y las fallas en las plataformas digitales que impiden agilizar los procesos.

¿Qué dice la Supersalud y qué pueden hacer los usuarios?

Ante este panorama, la Superintendencia ha intensificado las intervenciones y multas. Sin embargo, para el ciudadano de a pie, la solución inmediata suele ser la acción de tutela, un mecanismo que sigue siendo el último recurso para salvar vidas en Colombia, pero que a su vez congestiona el sistema judicial.

Es vital que, ante cualquier falla en el servicio, el usuario radique primero su queja ante la EPS y, de no recibir solución en 5 días hábiles, escale el caso inmediatamente a la Supersalud. En un sistema que se siente saturado, el registro oficial de la falla es la única herramienta para presionar por cambios reales.

La salud es un derecho, no un favor. Mientras el país debate grandes reformas, la realidad diaria de los pacientes exige soluciones técnicas y humanas que no pueden esperar más.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *