¿Quién fue la madre del Papa León XIV? 8 datos para conocer a Mildred Martínez

Comprender quién fue Mildred Martínez, la madre de Robert Prevost, permite asomarse a uno de los rincones más íntimos de la vocación de quien es ahora el Papa León XIV.

Descubre 8 datos sobre ella que están recogidos en el libro De Roberto a León, publicado por la editorial Mensajero, en el que Armando Lovera, originario de Iquitos (Perú), narra distintos episodios de la vida del Pontífice poco conocidos.

1. Dos de sus hermanas abrazaron la vida religiosa

Una prueba del peso de la fe en la familia de Mildred es que dos de sus hermanas, Louise e Hilda, decidieron consagrar su vida a Dios en sus respectivas congregaciones religiosas. 

Louise Eugenie, nacida en 1903 en Nueva Orleans, fue la primera en dar el paso: ingresó con 19 años en las Hermanas de la Misericordia. Años después, en 1928 y con 21 años, Hilda siguió sus pasos al profesar en otra congregación. 

2. Perdió a su padre en plena adolescencia

La infancia de Mildred estuvo marcada por una pérdida decisiva. Su padre, Joseph Martínez, falleció el 31 de julio de 1926, cuando ella tenía sólo 14 años. La muerte dejó a su madre, Louise, viuda a los 62 años y obligada a incorporarse al mundo laboral. Encontró empleo en una fábrica de frutos secos y caramelos, donde trabajaba como degustadora, evaluando la calidad de los productos.

Al mismo tiempo, las hermanas mayores, Irma y Margaret, asumieron la responsabilidad del sustento económico de la familia que pudo así mantenerse en pie en un momento de especial dificultad.

3. Fue educada para ser una mujer independiente 

En los años veinte, Mildred comenzó sus estudios en el Immaculata High School, un colegio católico femenino fundado por las Hermanas de la Caridad de la Bienaventurada Virgen María, congregación a la que también pertenecía su hermana Hilda.

La formación que recibió no se limitaba a lo académico. El centro buscaba preparar a mujeres capaces de desenvolverse en la vida pública y profesional, fomentando tanto la formación intelectual como los valores cristianos, con una clara apuesta por la independencia femenina.

4. Una vida dedicada a los libros y la educación

A los 27 años, Mildred empezó a trabajar en una biblioteca pública, en tareas administrativas. Tres años después entró en la universidad para estudiar Biblioteconomía. Completó su formación con un posgrado en Educación en 1949.

Su vocación por los libros no se limitó al ámbito profesional. Durante años, fue voluntaria en la biblioteca parroquial: organizaba los fondos, catalogaba las obras y organizaba lecturas públicas para promover la cultura.

5. Cantante de música sacra y solista destacada

Mildred poseía una voz de contralto profunda y poderosa. No se trataba de una simple afición: participó como solista en numerosos conciertos de música religiosa.

En 1941 llegó a presentarse al prestigioso Chicagoland Music Festival, celebrado en el Soldier Field ante más de cien mil personas. Su repertorio estaba centrado en la música sacra y entre sus interpretaciones destacaba especialmente el “Ave María”, pieza exigente incluso para profesionales.

6. El primer encuentro del futuro padre de Robert Prevost con su familia casi acaba en desastre

La historia familiar también dejó anécdotas singulares. Mildred conoció a Louis, quien sería su esposo y padre del futuro Papa, en la Universidad DePaul en 1948. Sin embargo, su primer encuentro con la familia estuvo a punto de fracasar.

Invitado a casa, Louis llegó enfermo, tomó un medicamento y, poco después, se desmayó ante todos. Entre bromas, una de las hermanas sentenció que no volvería. Pero sí regresó. Meses después, el 25 de enero de 1949, se casaron en la catedral del Santo Nombre de Chicago e iniciaron su vida en común en Dolton.

7.  Su órgano eléctrico acabó en Trujillo (Perú) 

Además de cantar, Mildred tocaba el piano y participaba activamente en la vida musical de su parroquia.

Años más tarde, su órgano eléctrico fue trasladado por su hijo, Robert Prevost, a la casa de formación de los agustinos que fundó en Trujillo (Perú), ciudad en la que trabajó entre 1988 y 1999. A miles de kilómetros de Chicago, en ese instrumento su música siguió viva.

8. Tuvo un papel decisivo en la vocación de su hijo

Mildred fue un pilar en la vida espiritual de su familia. Su familia vivía la parroquia como si fuera una extensión de su casa. La madre del Papa solía cantar en el coro parroquial.

Además, su hogar era un lugar de encuentro habitual para sacerdotes amigos, a los que solía invitar a comer. Esos encuentros, marcados por la sencillez y la cercanía, ayudaron a forjar en el corazón del menor de sus tres hijos su deseo de ser como ellos.

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