
El Gobierno de Rusia condenó de manera enérgica la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, calificando los recientes bombardeos como un acto de agresión armada contra una nación soberana.
A través de un comunicado oficial emitido este sábado, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso señaló que los ataques registrados durante la madrugada en zonas de Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira constituyen una grave violación del derecho internacional y representan una amenaza directa para la estabilidad del hemisferio.
Desde Moscú expresaron su “profunda preocupación” por el uso unilateral de la fuerza por parte de Washington, advirtiendo que este tipo de acciones pueden derivar en una escalada bélica de consecuencias imprevisibles en la región. Rusia instó además a la comunidad internacional a pronunciarse frente a lo que considera una ofensiva injustificada.
El pronunciamiento del Kremlin se produce en medio de un creciente clima de tensión global y refuerza el alineamiento geopolítico frente al conflicto venezolano, mientras el presidente colombiano Gustavo Petro lidera el llamado a sesiones urgentes en la ONU y la OEA para frenar la ofensiva militar.

Con la declaración del estado de conmoción interna por parte de Nicolás Maduro y el despliegue de tropas en zonas fronterizas, la postura de Rusia añade un nuevo elemento de confrontación entre potencias, elevando la incertidumbre sobre el desarrollo de los acontecimientos en Sudamérica.