
Entre las historias que dejó el terremoto está la de Ángela María Agudelo habitante del barrio Porvenir Bajo en Alcalá, una joven madre de cinco hijos, quien vivió uno de los momentos más angustiosos de la emergencia junto a su esposo y sus pequeños.
Cuando comenzó el movimiento telúrico, la puerta de su vivienda quedó bloqueada y la familia no pudo salir. En medio de la desesperación, la casa cedió hacia la parte baja con todos ellos en su interior.
Tras el derrumbe, los vecinos acudieron de inmediato para auxiliarlos. La mayor preocupación estaba en su bebé de apenas tres meses, quien quedó bajo los escombros, mientras una nube de polvo cubría el lugar.
Ángela recuerda que, gracias a la rápida reacción y solidaridad de sus vecinos, lograron salir con vida de lo que pudo convertirse en una tragedia aún mayor.
Con tristeza, reconoce que en ese momento lo más importante era proteger la vida y el bienestar de sus hijos y su esposo, pero después de superar el peligro llegó otro duro golpe: ver su vivienda completamente reducida a ruinas.
Después de la emergencia, sus vecinos nuevamente estuvieron presentes. La ayudaron a rescatar los elementos que pudieron salvarse de entre los escombros y a encontrar un lugar donde ella y su familia pudieran permanecer mientras buscaban una solución para reconstruir su hogar.
Y en medio de esta tragedia, Ángela asegura que también ha encontrado motivos para agradecer. Con gratitud, reconoce cada gesto recibido y hace un llamado a quienes quieran sumarse a esta causa para que lo hagan de acuerdo con sus posibilidades.
Ángela también cuenta que, hasta el momento, solo ha recibido la visita de un funcionario de la administración municipal, quien le manifestó las dificultades para brindarle apoyo debido a que la vivienda estaba ubicada en un asentamiento informal.
Aun así, agradece a las personas que han estado pendientes de su situación y de la de las demás familias damnificadas.
Su historia también refleja un gesto de solidaridad. Ángela asegura que, si en algún momento recibe apoyo del Gobierno y para entonces ya cuenta con los recursos necesarios para reconstruir su vivienda los cuales fueron ofrecidos por un hijo de Alcalá que se encuentra el exterior quien con grupo de amigos hizo un recolecta para ayudar a reconstruir una vivienda de una familia humilde afecta, estaría dispuesta a que esas ayudas sean destinadas a otras familias que realmente las necesiten.
Una historia de dolor, pero también de esperanza, que hoy encuentra en la solidaridad de sus vecinos y de quienes se han unido a su causa, una posibilidad para volver a levantar su hogar. fragmento