Propuestas de aumento están muy distantes
Para 2026, las centrales obreras piden un incremento del 16 %, cifra que llevaría el salario mínimo a $1.651.260 mensuales (sin incluir auxilio de transporte).
Por su parte, los gremios empresariales propusieron un ajuste del 7,21 %, lo que situaría el sueldo base en aproximadamente $1.526.000.
Lo que está sobre la mesa
- Las organizaciones de trabajadores argumentan que un aumento alto compensa la inflación acumulada, protege el poder adquisitivo y beneficia a millones de hogares que dependen del mínimo.
- Las empresas, en cambio, advierten que un ajuste grande puede generar sobrecostos laborales, presionar la inflación y afectar la viabilidad económica de muchas compañías, sobre todo las pequeñas y medianas.
Riesgos y dilemas de un aumento controversial
Un alza demasiado grande podría producir:
- Aumento en precios de bienes y servicios, lo que reduciría el beneficio real para los asalariados.
- Presión sobre la inflación, lo que complicaría las metas macroeconómicas del país.
- Impactos negativos en empleo formal, pues algunas empresas podrían optar por reducir personal, atrasar contrataciones o aumentar informalidad.
Por otro lado, un aumento moderado —como el propuesto por las empresas— podría no ser suficiente para cubrir el costo real de vida, dejando en desventaja a quienes ya enfrentan problemas económicos.
Qué está en juego para millones de colombianos
El resultado de esta negociación definirá el ingreso de millones de familias, el poder de compra real de los trabajadores y podría marcar el rumbo de la presión inflacionaria. Asimismo, afectará la salud financiera de las empresas, especialmente las más pequeñas.